|
Poema 25
La Caftep hoy ofrecía sus flores
por diez años, un día y cuatro soles,
yo, indignado ante el precio
ofrecí tan solo concederle mi suerte.
Pero ella no acepto, y escupió sobre mí
unas verdes babosas de raíces,
y yo, con todo mi cuerpo cubierto
de aquella sustancia fatídica
caí dos veces muerto
mientras ella sobre mí reía.
Iluminada con el brillo de sus labios
con las tormentosas pupilas de sus ojos
se inclino mas sobre mí
y dijo sobre mi oído tres ves muerto;
"Hoy podrás ser feliz
tu dolor creara las flores que con ansias engulliré
como el animal que soy, como la sencilla mujer que algún día seré"
|